“Socialism is a philosophy of failure, the creed of ignorance, and the gospel of envy, its inherent virtue is the equal sharing of misery.” "El socialismo es una filosofía del fracaso, el credo de la ignorancia, y el evangelio de la envidia, su virtud inherente es la distribución equitativa de la miseria". -Winston Churchill.

29 julio, 2010

DOS PROCESOS TRAUMÁTICOS CHILE - VENEZUELA.

Similitudes y diferencias de dos Procesos traumáticos en L.A.

Elaborado a partir de un cuestionario solicitado por un periodista venezolano


1.- Asilados chilenos en Venezuela aseguran que las primeras persecuciones pinochetistas se asemejan mucho a lo que comienza a hacer el régimen de Chávez con la disidencia ¿Encuentra Ud. Puntos de similitud? ¿Hay divergencias –más allá de la ideología política? ¿Dónde?

Resp. : En términos generales, estimo lícito que exiliados chilenos en Venezuela, como de otras partes del mundo, piensen que las persecuciones ocurridas en Chile durante el Gobierno o Dictadura Militar, puedan asemejarse mucho a lo que puede estar haciendo el Gobierno Marxista de Hugo Chávez Frías, en Venezuela, hoy en día. Sin embargo, hay que partir de algunas premisas que para mí son sumamente claras y si esto se consigue sin apasionamientos políticos, se puede tener una visión de conjunto bastante honesta y que paso a detallar:

a. Todo extremo sin duda alguna es dañino para cualquier sociedad y produce situaciones traumáticas en cada bando en que se encuentren sus ciudadanos. Eso es indebatible

b. Sí ocurrieron persecuciones pero fundamentalmente a células marxistas armadas, sin decir con esto, que en más de una oportunidad, haya habido víctimas inocentes, producto del Estado Social Guerra Irregular Interna que vivió el país, especialmente en los primeros años del Gbno. Militar, esto es, entre septiembre 11 de 1973 y hasta marzo 10 de 1978, en que se levantó el Estado de Sitio y por consiguiente, se restablecen las libertades básicas públicas y personales que estaban restringidas por ese Estado de Excepción. Con todo, es menester indicar, que la subversión no paró al fin de ese Gobierno toda vez que aún sigue vigente, aunque en mucho menor escala; ahora con otros objetivos, como lo es la lucha indígena que diversas organizaciones izquierdistas tanto nacionales como internacionales, entre ellas gupos terroristas venezolanos, se empeñan en mantener viva, aún en estos los últimos veinte años, que Chile fue gobernado por partidos de orientación de centro izquierda y en los últimos diez, por gobiernos socialistas. (Pdte. Lagos 2000-2006 y Bachelet 2006-2010).

c. Dicho lo anterior, no encuentro razonada y objetivamente puntos de similitud entre lo ocurrido en Chile en esos años, con lo que sucede hoy en Venezuela, toda vez que en lo general, las persecuciones no fueron orientadas a lo que podríamos llamar la “población civil”, sino que derecha y objetivamente hacia un objetivo militar irregular, como lo eran las guerrillas marxistas chilenas que en esa época imperaban en el país. Es necesario puntualizar además, que en esos años, existían más de 5.000 guerrilleros de ideologías marxistas extranjeros en el país, provenientes de Cuba, Colombia (Grupo terrorista M-19), Uruguay (Tupamaros, que operaron entre 1962 y 1975), Argentina (Ejército Revolucionario del pueblo E.R.P.) y del Brasil. Esto sin contar con una cantidad inmensa de Asesores Cubanos en todas las áreas para “asegurar la revolución”. Para muestra, una pequeña prueba de ello, fue la última carta de Fidel Castro a Salvador Allende fechada en La Habana el 29 de julio de 1973. (ver http://www.josepinera.com/chile/chile_quiebre.htm )

Respecto de este tema, sugiero leer para tener una idea mejor acabada los siguientes documentos que contienen el debido respaldo ético y moral de sus autores, como asimismo las referencias indiscutibles en diferentes órganos del Estado de Chile, como en la Prensa escrita y radial o televisiva de la época en comento, especialmente en los escritos del Sr. José Piñera Echenique, destacado economista chileno que ejerció durante el Gbno. Militar el puesto de Ministro de Estado en la Cartera del Trabajo y que después, por legítimas desavenencias, se retiró voluntariamente del Gobierno.


d. Es menester mencionar también por ejemplo que no hubo persecuciones en lo general por pensar distinto. Sí hubo persecuciones a aquellos, que pensando distinto, hacían apología del delito, incitando a huelgas, paralizaciones (fundamentalmente estudiantes de izquierda de franca orientación marxista) o muchos despidos en Universidades de docentes de izquierda, que en uso de sus cátedras fomentaban entre sus alumnos las organizaciones rebeldes marxistas que ofrecían resistencia al Gbno. Militar.

e. Por tanto obviamente que analizada la situación particular de Chile entre 1970/1990, fecha en que se terminó el Gbno. Militar hay diferencias sustanciosas respecto de este tema, si se atacó y con fuerza y puede ser discutible, la magnitud de ésta, a la ideología y a la praxis marxista que buscaba a toda costa no perder la oportunidad de transformar a Chile en una nación comunista marxista, siguiendo los principios y doctrinas provenientes de la ex URSS y de Cuba. Sin embargo, el peligro que ésta significaba para la gran mayoría de los chilenos, en esa época, hacía necesario tomar medidas drásticas en este sentido.

f. Para finalizar este punto, si me ha llamado siempre la atención, que la gran mayoría de los exiliados por razones políticas, se exiliaron en países libres y desarrollados, siendo que eran marxistas perseguidos. Muy pocos se fueron a Cuba, a la ex URSS o Alemania Democrática. Este punto no es menor, pues sin lugar a duda, existieron muchos exiliados, que sin ser perseguidos políticos ni mucho menos, vieron una tremenda oportunidad de vivir en otros países de Europa como Suecia, Noruega, Francia, Italia, Alemania Occidental o de América como por ejemplo EE.UU., México, Venezuela, Colombia, Argentina y otros y naturalmente de la noche a la mañana se transformaron en perseguidos políticos y hubo de fabricar geniales historias ficticias para esos efectos. Hoy esos exiliados, reciben suculentas prebendas tanto de los Estados receptores, como del Gobierno de Chile, por la tragedia vivida.

2.- El refranero popular suele argumentar que “los extremos se tocan”. Siendo los gobiernos de Pinochet y Chávez extremos. ¿Realmente hay puntos de similitud? ¿Por qué?

Resp. : Los extremos se pueden tocar sin duda, máxime si aceptamos una de la definiciones que nos proporciona la Real Academia Española que la define como “Parte primera o última de algo, principio o fin de ello”, entonces el refrán popular está sin duda en lo cierto y no hay más vueltas que darle a éste.

Sin embargo, aceptar dicho refrán como válido para todo y especialmente en política, es a mi modesto juicio una equivocación, toda vez que en el caso que nos ocupa, esos eventuales extremos, no tienen por qué siquiera tender a una similitud.

Cómo ya se expresó precedentemente, el caso chileno en primer lugar, la génesis del Pronunciamiento Militar o Golpe de Estado, obedeció a una demanda generalizada, (y comprobada) en al menos por el 85% de la población mayor de 18 años. Obedeció a la exigencia de las más altas organizaciones cívicas del país, como lo fueron el Congreso Nacional (Cámara de Senado y de Diputados.) Se sugiere ver documento de la Honorable Cámara de Diputados de fecha 23 de Agosto de 1973, debidamente firmada por el Presidente de la Cámara de Diputados y por su Secretario.


sobre la Verdad Histórica de Chile en aquella época; Carta de la Honorable Corte Suprema de Justicia, a Su Excelencia el Presidente de Chile, Salvador Allende Gossens

la Contraloría General de la República, la totalidad de los gremios profesionales (Colegios de Abogados, Médicos, Ingenieros, etc.) estamentos de las Iglesias Judeo-Cristianas, las dueñas de casas y el estudiantado de la educación secundaria y universitaria y no como consecuencia de apetitos políticos de los mandos de las Fuerzas Armadas (FF.AA.) de Chile, toda vez que éstas habían gozado de bien ganado prestigio, por su profesionalismo y respeto irrestricto a la Constitución y las Leyes.

Menciono esto, pues Allende llegó al poder con no más del 36% de los votos válidamente emitidos, (obtuvo 1.075.616 votos) y su más cercano contendor, el Ex Presidente Don Jorge Alessandri Rodríguez obtuvo 1.036.278 votos. Es decir, una diferencia de apenas 39.338 votos, lo que quiere decir que había una franca mayoría, cercana al 62,8% que no quería un gobierno marxista. Es decir, la mayoría fue derrotada por errores constitucionales. Así de simple y de claro. Para mayor información al respecto se puede consultar entre otras fuentes confiables e indiscutibles, en cuanto a los datos proporcionados de ese resultado en la siguiente URL: http://es.wikipedia.org/wiki/Elecci%C3%B3n_presidencial_de_Chile_(1970

Dicho lo anterior, las mayores diferencias objetivas y ninguna similitud entre el Gobierno de las FF.AA., inicialmente y después a partir de 1978, el Gobierno del General Pinochet, con el gobierno de Chávez ,fue que el primero se tradujo en un Gobierno de Reconstrucción Nacional en todos los frentes y, sin lugar a dudas y sin pasiones políticas, el Gobierno de Chávez va en dirección total y absolutamente opuesta, es decir, destruir el país y vaya que lo ha logrado en estos doce años de tiranía marxista. Es decir, sin ser fundamentalista, en la realidad el Gobierno Militar en Chile, pese a toda la problemática de los DD.HH., que es un problema serio, sin lugar a dudas, fue un gobierno que sentó las bases para una nueva institucionalidad en los cuatro frentes de la administración de un Estado, esto es, en el Frente Interno, Frente Diplomático, Frente Bélico y Frente Económico, cuyo orden no es necesariamente riguroso y se comporta más bien como un ejercicio auto convergentes entre sí y simultáneos, salvaguardando las prioridades lógicas en cada uno de éstos.

En efecto, después del Gobierno Marxista de Salvador Allende, el país quedó realmente destruido en todas las áreas políticas, sociales, económicas y culturales y hubo que darse la tarea de reconstruirlo a partir de esas ruinas.
Este plan de reconstrucción fue trazado en el año 1977, (ver http://www.fundacionpinochet.cl/historia/chacarillas.html ) con objetivos absolutamente claros, medibles y perfectamente controlables, tales como fue, por ejemplo el establecimiento de una Comisión Constituyente destinada a proponer una nueva Carta Fundamental, que renovara la que nos estaba rigiendo desde el año 1925 y que adolecía de muchos errores que en definitiva fueron los que de alguna manera, nos llevaron al descalabro del Gobierno del Presidente Allende.

Por tanto esa tarea de Reconstrucción Nacional, no era factible llevarla a cabo en dos días, dos meses o dos años. Era menester, que ésta se pudiera asentar adecuadamente para no repetir la historia. Haciendo una mirada retrospectiva, creo que no se equivocaron los militares en los plazos dados, toda vez que hoy en día, Chile goza de una sólida democracia, una economía pujante y modelo a seguir en Latino América, con un país ordenado en su conducción administrativa y socialmente maduro. Todo ello, gracias a las bases previstas un 09 de julio de 1977 y que se fueron desarrollando plenamente hasta el 10 de marzo de 1990, en que después de un plebiscito perdido por Pinochet el 05 de octubre de 1988 y la celebración de las elecciones presidenciales del 14 de diciembre de 1989, se retornó a la democracia plena.

Si es justo y honesto mencionar, que lamentablemente, esta Reconstrucción Nacional, que en términos generales fue exitosa, si tuvo sus puntos negros que aún no están debidamente sanados en la sociedad chilena y es lo que se refiere a los Derechos Humanos que quisiera referirme, toda vez que indudablemente si forma parte e importante de esta parte de nuestra historia nacional.

Como ya lo he mencionado quizá, al pasar precedentemente, Chile vivió un Estado de Guerra Irregular Interna, contra un adversario militar abierto y decididamente peligroso y armado. En ese marco conceptual y real de la historia de Chile, obviamente se produjeron enfrentamientos propios de la Guerra Irregular, esto es con la guerrilla terrorista, que mezclada entre la población civil, desde antes del Golpe Militar y durante todo el Gobierno Militar, pretendía subvertir el Orden Institucional del país y sin lugar a duda alguna que en el desarrollo de esta confrontación irregular, se pudieron cometer atropellos a los DD.HH., mucho de los cuales sin justificación alguna y sin razonamiento que la justifique en ningún caso. Digo que muchos de los cuales sin justificación, pues en la mayoría de éstos “atropellos a los DD.HH., se enmarcaban en combatir a los subversivos. Sin embargo, en otros casos y tal vez los más emblemáticos, al menos desde mi perspectiva, aún no los comprendo, no los internalizo, ni menos justifico. Ejemplo de ellos, son el doble asesinato en Buenos Aires del Ex Comandante en Jefe del Ejército de Chile, General de Ejército, Carlos Prats González y de su esposa, Sra. Sofía Cuthbert Chiarleoni, ocurrido el 30 de septiembre de 1974; el secuestro y posterior asesinato del diplomático español Carmelo Soria, ocurrido el 14 de julio de 1976, en Santiago de Chile; el asesinato del ex Canciller del Presidente Allende Sr. Orlando Letelier, ocurrido en Washington el 21 de septiembre de 1976; y el triple secuestro el 29 de marzo de 1985 y posterior cruel y sanguinario asesinato de tres comunistas los señores Santiago Esteban Nattino Allende, José Manuel Parada Maluenda y Manuel Leonidas Guerrero Ceballos y que fueran encontrados al día siguiente en un sitio cerca del aeropuerto internacional de Santiago. La lista en todo caso es mucho más larga. Lo que intento es separar, las bajas producto del Estado Social Guerra Irregular con los actos de la más cruel e injustificable barbarie inhumana, que perfectamente pudieron y debieron haberse evitado a toda costa.

También es dable, mencionar como un brutal atropello a los DD.HH., que se pudieron haber evitado, fueron los hechos que se conocen como “Caravanas de la Muerte” en que fueron ajusticiados por Consejos de Guerra, inmediatamente después del 11 de septiembre de 1973 y hasta mediados de 1974. Los juicios en su mérito, no los cuestiono, pues no tengo antecedentes concretos si eran o no realmente subversivos. Sin embargo, dando el crédito a las autoridades militares que si justificaron esos juicios y Consejos de Guerra con resoluciones de fusilamientos, no es aceptable, comprensible, absoluta y totalmente condenable, que los restos de estos subversivos, hayan sido sepultados en fosas comunes unos, otros tirados al mar o a la cordillera de Los Andes, lo que en mi concepto, constituye una bestialidad humana, inaceptable desde todo punto de vista y que sin duda, mancha de manera absoluta la Reconstrucción Nacional llevada a cabo por las FF.AA. de Chile y por el General Pinochet.

Es decir, en este tema, lastimosamente, se actuó peor que los más crueles marxistas que imperaban en el mundo y con prácticas realmente fuera de toda lógica humana. Es sin duda desde mi punto de vista, el punto negro de esa etapa de la Historia de Chile y que bien pudo haber sido brillante, si no hubiera primado la bestialidad más cruel y absoluta en algunos militares chilenos que, teniendo la misión sagrada de proteger a los chilenos del marxismo leninismo, actuaron peor que ellos y con similar o mayor crueldad. Felizmente, los Comandantes en Jefe del Ejército, posteriores al mando que ejerciera el General Pinochet, han asumido su responsabilidad política y social por estos brutales hechos y los responsables intelectuales y materiales de la mayoría de estos actos se encuentran pagando con cárcel sus brutales crímenes de Estado, sin derechos a indultos o prebendas de ninguna especie, como tampoco por actos de sentido humanitarios, en aquellos condenados y que han padecido enfermedades terminales o extrema vejez. De hecho han muerto de cáncer en las cárceles más de uno de ellos y otros, como hace un poco tiempo atrás, un general de casi 80 años de edad y al estar en conocimiento de un cáncer terminal, decidió quitarse la vida en el Penal.

Eso, por ese lado de la medalla. Sin embargo, es oportuno señalar, con la misma fuerza, veracidad y honradez, que todos, absolutamente todos los terroristas de extrema izquierda que alguna vez fueron condenados por crímenes de lesa humanidad cometidos entre 1970 y 1990, se encuentran debidamente indultados y gozando de una cómoda vida, gracias a jugosas pensiones otorgadas por el Estado de Chile, por sus traidores servicios prestados a la Patria. Existen una cantidad enorme de leyes que favorecen a este sector de la sociedad, que en definitiva, fueron los responsables del descalabro político y social del país. Si con la misma fuerza he manifestado mi opinión respecto de la conducta de las Fuerzas represivas del General Pinochet, es necesario que esta situación, tan desigual, me produzca igual repugnancia, pues ellos fueron tan criminales y bárbaros como las fuerzas represivas que le combatieron, con iguales o al menos similares actos de bestialidad y crueldad.

3.- ¿Es el gobierno y el estilo de gobernar de Chávez un preludio para un gobierno de extrema derecha en Venezuela, tal como ocurrió con Allende en Chile?

Resp. : Antes de entrar al análisis en detalle, es menester una aclaración conceptual que considero importante. El gobierno de facto de las FF.AA. no fue ni se declaró jamás un gobierno de derecha. Gobernó con personas de gran calidad profesional, en muchos ámbitos durante el gobierno militar, que tenían diferentes posturas políticas, desde independientes hasta personas de corrientes derechistas. Sin embargo, y hasta el propio Presidente Pinochet, en más de una oportunidad dejó en claro que éste era un Gobierno de Las FF.AA. y no de derecha, centro o izquierda, toda vez que las FF.AA., en Chile son apolíticas y les correspondió, por los sucesos debida y profusamente explicados, asumir la tarea de La Reconstrucción Nacional, del país. Prueba palpable de lo anteriormente dicho, es por ejemplo, la postura del actual Presidente de Chile, Su Excelencia, Don Sebastián Piñera Echenique, que siendo un hombre de derecha, no fue ni pinochetista, ni se sintió partícipe ideológicamente del Gobierno Militar.
La historia de cada país es única e individual, como lo somos las personas. Cada pueblo tiene su propia identidad, su propia idiosincrasia y por lo tanto extrapolar una experiencia en un país y compararla con otro, me parece al menos un error político y conceptual. Lo que ocurrió en Chile, no es comparable con lo que ocurre hoy en Venezuela, en primer término porque los hechos ocurren en diferentes espacios de tiempo y eso es muy importante. Sin duda que América Latina en general y Chile y Venezuela en particular en la década del 70 es muy diferente a lo que ocurre en nuestros días.

Tan distinto es, que sí para los chilenos, 1000 días de un Gobierno Marxista, llevó al país a una ruina jamás vivida, como ya está debidamente explicado, con la mayor honradez posible, la situación de Venezuela hoy es tristemente mucho más grave, delicada y profunda, por varios factores que considero necesario destacar, aun cuando pareciera que nada tiene que ver con la pregunta y que ya debería estar respondida, mas creo que amerita un análisis más detallado.

a. Venezuela, es un país productor (entre otras cosas) de un bien natural no renovable de gran valor hoy y desde siempre; en los mercados mundiales y por ello, debería tener los recursos, para ser un país desarrollado plena y absolutamente en todos los campos y con los menores índices de desigualdad entre los quintiles más ricos y los quintiles más pobres. Debería tener un sistema de salud de primer nivel para toda la población del país e incluso exportarla, pues sus profesionales son de primer nivel y de prestigio internacional. Debería tener un sistema educacional también a nivel de países nórdicos y que ésta llegase a toda la población. Sin embargo, la realidad, nos muestra índices que están, al menos en la actualidad por debajo de países con mucho menos recursos económicos en la región, en otras latitudes e inclusive en algunos países del continente negro.

La razón de ello, se debe fundamentalmente a un manejo, al menos no adecuado de sus recursos y a políticas de Estado que en vez de surgir, van hacia atrás, a pesar de los índices de ingreso per cápita bastante aceptables y dignos que muestra en la actualidad por lo menos y que es uno de los factores a considerar y calificar el desarrollo de un país, según los estándares internacionales debidamente aceptados por toda la comunidad internacional.

Esta situación si bien es cierto que se ha agravado en los últimos doce, no es un problema únicamente del manejo económico de los actuales sostenedores del poder en Venezuela, sino que sin duda se arrastra desde mucho más atrás. Es más, me atrevería a asegurar que el “fenómeno Chávez” es un efecto de una causa y de ello, hay responsabilidad política y social de quienes de alguna manera llevaron a Venezuela a esta situación tan dramática y peligrosa que hoy vive.

Peligrosa y no comparable con Chile, desde luego, pues si bien, el proceso chileno anterior al Golpe de Estado tiene mucha similitud con lo que vive hoy Venezuela (régimen marxista, el país plagado de narcoterroristas, asesores y milicias armadas cubanas y locales), éste se agrava por componentes que Chile no tuvo y que son absoluta y totalmente más graves como lo es por ejemplo, el potencial económico que no admite ningún punto de comparación y ese potencial económico si puede comprar conciencias, apoyo a su revolución a nivel nacional e internacional incluso fuera del hemisferio, situación que no vivió Chile jamás. Es decir, en un lenguaje coloquial, la situación de Chile en 1970/ 1990, era un problema de niños comparado con la situación venezolana en la actualidad.

b. Las alianzas políticas, económicas y de transferencia tecnológica llevadas a cabo por la actual administración del Estado venezolano, con países y credos religiosos foráneos a nuestra común cultura judeo cristiana occidental, con reconocidas organizaciones terroristas, que no trepidan ni trepidarán en realizar las brutalidades, para defender sus mezquinos intereses políticos y económicos, tampoco los vivió Chile, en su momento.

Esta situación descrita, es doblemente grave, pues se agrega a la existencia de un Estado Comunista marxista propio de principios del siglo XX, (que ya es pésimo), un ingrediente tanto o más grave, como el señalado. Para nadie es un misterio la penetración de asesores religiosos islámicos en Venezuela, terroristas del grupo Hez-Bollah, por citar algunos ejemplos indesmentibles, hacen que la situación es tan grave que a mi juicio sobrepasa sobradamente si la disyuntiva posterior a Chávez, si esta se da, pueda ser o no un preludio para un gobierno de extrema derecha. Para el infrascrito es en primer lugar no reconocer un problema de la mayor gravedad y reducirlo a un mero convencionalismo anticuado, políticamente egoísta y no de unidad nacional, toda vez que aquí no se trata de quién sucederá a Chávez, sino que, como pasó en Chile quienes se darán a la tarea de reconstruir un país absolutamente aniquilado y conducirlos hacia el sitial que les corresponde, al menor costo humano, social, cultural y político posible. Ni menciono el costo económico, pues a Dios gracias ese sería el problema menor. Para mí ese es el dilema, ese es el reto.

Para ello, creo que ya se debería estar hablando en serio en esa dirección, dejando honestamente atrás las mezquindades políticas y personales, en pos de un Objetivo Estratégico Político, que logre efectivamente salir de esta triste situación, que me da la idea y casi el convencimiento, que aún no internalizan adecuada y seriamente.

Y en ello, no son  únicamente responsables los grupos políticos, aunque si los principales, sino que también, los gremios profesionales, técnicos, los estudiantes, las dueñas de casa. En una palabra la sociedad toda.

Esa es la real disyuntiva política y no, si es de extrema derecha o de centro o como se le quiera llamar. Venezuela, nos guste o no; seamos afectos o no al régimen imperante, si somos realmente honestos debemos reconocer que ya no aguanta un día más y cuando reviente y si las organizaciones del país, no están debidamente organizadas, puedo asegurar y que Dios, me perdone, los ríos de sangre correrán profusamente y algo tendrá que pasar para salir de esta horrible situación o afianzarse como un peligroso Estado Comunista en nuestro continente y en nuestra región. Cegarse a esta realidad, aun con más o menos matices, es una irresponsabilidad en que todos tienen su pequeña cuota por responder ante los hijos y los hijos de los hijos.

4.- Luego de haber vivido a través del pinochetismo, y como observador foráneo del chavismo ¿Por qué América Latina es “propensa” a los extremos?

Resp. : No creo que este fenómeno sea exclusivo de nuestra América Latina y menos que el pinochetismo sea de alguna manera la que ocasione los péndulos políticos en la región ni en ninguna parte del mundo, como tampoco que sean responsables de éstos péndulos, las dictaduras de derecha o izquierdas que hayan existido, existan o vayan a existir. De hecho, se da con bastante crudeza y hasta peor, en África por ejemplo y en algunos países de lo que se llamó Europa del Este, en la misma España, Portugal, Irlanda también sufre vaivenes de este tipo. En países de la Ex URSS, que desde la caída del comunismo en ese inmenso país, aun no encuentran el norte para darse los gobiernos que merecen sus respectivos pueblos y en ello, veo a lo menos dos razones que pesan y que brevemente las detallo:

a. Educación. Para mí, el desarrollo de los pueblos está cimentado, básicamente en su nivel educacional y cultura. No tanto y está demostrado, en sus recursos naturales renovables o no, pero sí en su calidad de educación y cultura. Tenemos por ejemplo el caso de Suiza, que no es productor de Cacao y es el mejor fabricante de chocolates del mundo; y no sufre vaivenes extremos en su política, hasta es casi transparente; los países nórdicos, que hasta apenas, fueron rozados por la II. Guerra Mundial y si les rozaron, fueron mínimas, sus consecuencias reales, son países absolutamente desarrollados y hasta ingenuos, que sufren “por la propaganda marxista”, por las desigualdades en Colombia y están convencidos que las FARC, luchan en este país latinoamericano, para sacar a esa nación de dicha situación injusta, cuando la realidad muestra todo lo contrario y con altos estándares de educación y cultura .
En fin, a medida que los países tengan un gran desarrollo educacional y cultural, como los países asiáticos, por poner otro ejemplo, habrá mayor estabilidad en sus gobiernos y ésta se traducirá, mayor estabilidad en todo sentido para sus habitantes.

b. El otro factor, para mi responsable de estos vaivenes políticos, es la tan conocida y dañina hermana que, lamentablemente nos acompaña a los latinos, muy especialmente y a los africanos en mayor grado y que se llama corrupción.

Junto con el factor, anteriormente indicado, este grave problema es el responsable mayor de nuestras inestabilidades políticas y que está presente en todas las naciones, con diferentes grados de agresividad y a través de toda la historia de la humanidad. Nuestra falta de honradez en la mayoría de nuestros actos como personas, los irradiamos hacia nuestras esferas sociales, laborales y políticas y por ende trasunta a la “polis” y viene el descalabro tarde o temprano. Si revisamos la historia occidental, al menos de la humanidad, a través de los siglos; veremos que este pequeño gran problema, fue la responsable por ejemplo, de la caída del Imperio Greco –Romano, la corrupción y la negación de la cultura, fue la responsable de la caída del “oscurantismo”, léase Edad Media, cuyo gran monarca universal era la Iglesia Católica y que regía los destinos de al menos gran parte de África y Europa. La corrupción ha sido la responsable de la caída de todos los imperios del Renacimiento, de las Cortes y Gobiernos Republicanos, que regían a sus comunidades en el siglo XVIII y parte del Siglo XIX, y la corrupción y la economía, pues no fueron los militares, que terminaron con el Imperio Marxista Leninista en la URSS y Europa Central a fines del siglo XX y será la corrupción de las transnacionales que hoy gobiernan al mundo y a sus gobiernos, como simples peones de ajedrez, que muy pronto, harán caer el actual sistema socio-político-económico, con el agravante que dada la actual globalización mundial, se ha sumado el mundo Oriental (China, Japón y los países del Asía Pacífico), será una hecatombe que no me atrevo a predecir, pero si ocurrirá más temprano que tarde.
Por tanto, estimo que ni el pinochetismo, ni el chavismo son de alguna manera responsables de los vaivenes políticos de nuestra región en particular como tampoco, ideologías políticas y corrientes económicas que han imperado o imperan en el mundo, los responsables de estos extremos, sino que más bien obedecen en primer término a factores culturales-educacionales que no hemos sabido preservar y acrecentar y a factores producto del egoísmo humano, que se manifiesta, entre otras debilidades, a través de la corrupción en áreas políticas y económicas y mientras no avancemos en subsanar estas debilidades, nuestras fortalezas, se verán mermadas e irán en perjuicio de nuestras sociedades.

Existe un libro que recomiendo para mayor comprensión y por sobre todo, para una mayor aceptación e internalización de lo expuesto, pues, mientras no reconozcamos nuestros errores y los minimicemos a su grado máximo como pretender que eventos políticos sean responsables de futuros efectos oscilantes de un extremo a otro a las sociedades, es al menos, un error hasta antropológico, toda vez que significa que no hemos estudiado al ser humano en la profundidad que nos merecemos.

Dicho libro es “Los Bastardos de Voltaire”, del escritor inglés John Ralston Saul. Voltaire fue el individuo más célebre del siglo dieciocho, que fijó el rumbo de Occidente para gran parte del siglo diecinueve. Fue un hombre consumido por la ambición social y económica, que derrochó gran parte de su vida tratando de ganarse la aceptación de la aristocracia y de triunfar como cortesano. Sin embargo, al no poder influir sobre los monarcas y los poderosos, Voltaire se dirigió a los ciudadanos y se convirtió en principal defensor de los derechos humanos y en el apologista de las reformas prácticas. La preocupación humanística de Voltaire y sus seguidores fue olvidada en la actualidad. En su lugar, han surgido grupos de poder que han construido enormes estructuras racionales cuya única motivación es mantenerse en el poder. Ellos hacen uso de la razón no para liberar a la gente sino para crear sistemas que, únicamente los tecnócratas, aquellos expertos a los que Saul llama "los bastardos de Voltaire" pueden entender y manipular.

2 comentarios:

Zenhaust dijo...

Quizá desee compartir algunas de sus reflexiones con otro tipo de lectores en

www.relatosparatodos.com

Reciba mi más sincera enhorabuena por su trabajo.

Anónimo dijo...

Que cantidad de esfuerzo y cantidad de palabras para hablar pura basura. Viva Venezuela! Viva la Revolución Bolivariana, viva Chavez!!