La situación política y social de Venezuela, es comparable con una enferma moribunda en una Unidad de Tratamiento Intensivo – UTI – así de sencillo y triste, es esta descripción mesurada y objetiva a partir de los hechos que ocurren en esa nación sudamericana y que se observa de la vida cotidiana. Un país con inmensos recursos naturales y que a pesar de sus enormes capacidades técnicas, profesionales, financieras y energéticas, vive el desabastecimiento, la falta de energía, entre otras graves carencias, debido a una irresponsable conducción socialista marxista de la nación; un país con una moneda casi sin valor, un país sin libertades individuales y de prensa; sin un aparato judicial autónomo del Estado Socialista Marxista impulsado por el Dictador Hugo Chávez Frías.
Lo lamentable de esta situación es que la capacidad de volver a un Estado Democrático son bastante escasas debido a que la Fuerza Armada Nacional, está fuertemente infiltrada y comprometida en el proyecto marxista del Gobierno y por tanto, no es dable suponer que ellas, garantes de la libertad de su pueblo, cumplan con su papel sagrado, fundamental y primordial, que es resguardar la Soberanía y devolver la libertad al país.
La Justicia, también está comprometida con el régimen imperante y por tanto con toda propiedad se puede afirmar que el Estado de Derecho en Venezuela no existe y prueba de ello, son los miles de prisioneros políticos que han sido enjuiciados y encarcelados sólo por el delito de pensar distinto o el intentar hacer Justicia, conforme a derecho, como es el caso de la Jueza María Lourdes Afiuni, en donde ha sido condenada por el delito de corrupción sin haber pruebas concretas de ello, tal como lo reconocen la propia fiscalía al admitir en la audiencia pertinente, que la jurista no recibió dinero por declarar la libertad del banquero Eligio Cedeño. A pesar de ello, la Sra. jueza es privada de su libertad y permanece recluida en el Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF), en Los Teques.
El Poder Legislativo, también se encuentra comprometido con la dictadura marxista, dada las mañosas y arregladas elecciones populares ocurridas en el país en los últimos años y éste avala las decisiones del poder centralista sin mayor oposición, aún a sabiendas en la mayoría de los casos que las diferentes políticas adoptadas por el gobierno central son perjudiciales al país y a su desarrollo, como por ejemplo el excesivo gasto militar y que supera con creces las reales necesidades de defensa de esa nación y que está basado fundamentalmente en la paranoia del dictador, al estimar que está lleno de enemigos que sólo pretenden invadir el territorio nacional o incluso asesinarle. Chávez sólo es capaz de ver asesinos a su alrededor y no es capaz de ver la manera galopante que se destruye su aparato productivo, la falta de productos básicos para el normal abastecimiento de las familias y el descontento en todas las clases sociales.
La esperanza, que algunos ven en Venezuela, son las próximas elecciones legislativas del 26 de septiembre y se las están jugando con razón para que los resultados le sean adversos a Chávez y así poder conquistar los pocos espacios de un Estado democrático para esa nación.
Creo que en el plazo inmediato, esa puede ser la mejor solución y así ir abriendo caminos hacia una real democracia y prosperidad para un país que tiene todas las condiciones para ser una potencia mundial de orden económico, cultural, social y político.
Pero el tiempo pasa muy rápido y para esas elecciones tan llenas de esperanzas faltan sólo cuatro meses y es ahí donde todos los venezolanos, en primer término y todos los latinoamericanos comprometidos con la libertad, en segundo término; debemos acrecentar el trabajo de llegar a estas elecciones, con una propuesta única, muy cohesionada, libre y alejada de toda mezquindad política, pues de otro modo, enfrentar al adversario político;dividido será en definitiva declarar muerta y sin esperanza de resucitación a esta grave enferma llamada Venezuela.
Luego, el llamado es para todas las fuerzas vivas del país, llámense gremios, obreros, empleados, estudiantes, dueñas de casas, industriales, comerciantes; la clase política, los Credos Religiosos, los hombres y mujeres de a pie, para que unidos por un noble ideal recuperar la Patria y puedan vencer en las urnas al dictador que hoy se sienta en el Palacio de Miraflores, trayendo desesperanza y dolor a este pueblo que sufre y es acallado por la fuerza.
Lo que vive hoy Venezuela, lo vivió Chile en la década del 70. Muchos creen que el Pronunciamiento Militar del 11 de septiembre de 1973, o la Dictadura de Pinochet, la iniciaron las FF.AA. Sin temor a equivocarme y siendo lo más objetivo posible la realidad fue muy distinta y hay miles de pruebas respecto de esta afirmación. El levantamiento contra el Gobierno Marxista de Salvador Allende, partió de los camioneros chilenos, en octubre de 1972. No fue la CIA como la propaganda marxista se empeñó y se empeña de hacer creer al mundo; partió por el descontento de los propios sindicalistas y obreros y muchos miles chilenos, que en el año 1970 le dieron el voto a Salvador Allende, como es el caso real por poner un sólo ejemplo de Manuel Bustos sindicalista textil, que habiendo llamado a sus bases a apoyar el experimento marxista en Chile, al poco andar se dieron cuenta que se habían equivocado. La realidad de las cosas que fue prácticamente el país entero, quienes exigieron a las Fuerzas Armadas y de Orden un Pronunciamiento Militar para dar fin a los 1000 días del gobierno marxista de Allende. Fue el Congreso Nacional en pleno y hay pruebas de ello, que le hicieron ver al gobernante que estaba atropellando la Constitución y las Leyes que había Jurado defender, cumplir y hacerlas cumplir; fue el Poder Judicial, en Pleno, que le hizo ver al país y al gobierno de la época, que éste atropellaba el Estado de derecho una y mil veces en forma descarada, fue la Iglesia católica y los otros credos religiosos, que levantaban la voz contra el gobierno marxista; fueron las dueñas de casas en marchas por las diferentes ciudades del país, con sus ollas vacías reclamando el fin del gobierno; fueron los estudiantes, fue el país entero que protestaba a diario por la salida del Presidente Allende de La Moneda.
Chile unido, sin ambiciones políticas de por medio, luchando por un ideal superior y sabiendo dejar de lado sus legítimas discrepancias se llegó a la conformación de la Confederación Democrática, CODE, en donde se unieron el Partido Demócrata Cristiano y el Partido Nacional (que representaba a la derecha chilena) para derrotar a Allende. Aclaro que esos partidos eran y aún lo son, total y absolutamente antagónicos en sus ideologías y postulados políticos, pero unidos en esa oportunidad por un ideal común. ¡¡Salvar a Chile del Comunismo!!
Las FF.AA. y de Orden de Chile, sólo cumplieron con su sagrada misión Constitucional. Eso es histórico y verdadero, cualquiera que sea la posición que se tenga con posterioridad a esos hechos, del Gobierno Militar encabezado por el General Pinochet. Obviamente que los comunistas, socialistas e izquierdistas de la época en Chile y los más ortodoxos, que aún existen en el día de hoy y que por suerte son minorías, muy respetables, por cierto; manifestarán que lo anteriormente expuesto es fantasía de este autor; pero la verdad objetiva es como la acabo de exponer. Los hechos que culminaron con el 11 de septiembre de 1973, en Chile, fue iniciado por toda la civilidad chilena y eso me consta.
Pienso que eso mismo debe hacer Venezuela hoy. Unirse el país entero, en contra la tiranía de Chávez, pues el objetivo, en este caso es superior a cualquier ideal o postura política, social, cultural y/o religiosa. Dicho de otra forma, todo opositor al Dictador Chávez, debe unirse a esta cruzada libertaria, con generosidad, con valentía, con fuerza, entusiasmo, con entrega absoluta y así dar el primer paso.
¡¡ Ganar las elecciones legislativas del 26 de septiembre !!
Para ello, se cuentan con poderosas herramientas que en la década del 70 no existían, como es la tecnología que permite llegar a millones de personas en un segundo, a través del teléfono (en esa época, el teléfono no tenía la masificación actual), del celular, de Internet, y dentro de ésta, las redes sociales, los correos electrónicos, la prensa digital, la Televisión por cable y tantos medios al alcance de la gran mayoría.
Al respecto, debemos aprender de la campaña del Candidato a la Presidencia de Colombia, Antanas Mockus.
Hace cosa de tres o cuatro meses, Mockus, no figuraba entre los elegibles; era sin duda el candidato con menores posibilidades de triunfar en las elecciones del próximo 30 de mayo. Hoy en día es un candidato que al menos está en un empate técnico con el Candidato mejor posicionado que es Juan Manuel Santos, de la corriente oficialista de la hermana República de Colombia.
¿Qué hizo Antanas Mockus? Entre otras cosas emplear a fondo la tecnología actual, a través de todas las redes sociales. No empleó solamente a facebook que es la más popular o el twitter. En su campaña se empleó a todos los medios disponibles, para difundir su programa y llegar con él a la gran mayoría de los electores colombianos, incluso a aquellos que no tienen Internet.
No voy a entrar a detallar este tema, pues no corresponde a esta columna. Será motivo de análisis para otra oportunidad. Pero lo que deseo subrayar, es que siendo prácticamente un candidato sin opción alguna, se empleó a fondo a través de todos los medios de comunicación social y es muy probable que gane las elecciones del 30 de mayo próximo. Si no gana este 30 de mayo, ganará de todas formas en una segunda vuelta.
Eso mismo, hay que empezar a trabajar en Venezuela o fuera de ella, para presentar a la ciudadanía, la realidad política, económica y social del país a la gran mayoría de los venezolanos electores, ofreciendo una alternativa viable, un programa que asegure el triunfo y la posibilidad de terminar con el Gobierno de Chávez en las elecciones del año 2012. Esta estrategia, hay que hacerla a partir de ahora mismo y no consiste solamente en contar en twitter o en facebook u otras redes sociales las tragedias que vive el país y el desencanto de los venezolanos. No! hay que hacer una gran campaña a nivel nacional e internacional, para demostrar el gran fracaso de todas y cada una de las políticas llevadas a cabo por Chávez en estos 11 años de dictadura y que estas no son obra del imperialismo americano, como lo repite majaderamente en todos sus latosos y aburridos discursos y en los foros en dónde habla sin parar de la “maravilla de su paraíso socialista” y llenando de amenazas a sus detractores, partiendo por los Estados Unidos de América.
Otra acción a seguir de forma inmediata, es dar a conocer y establecer las correspondientes demandas en los Tribunales Internacionales de Justicia, la situación de los miles de presos políticos existentes hoy en Venezuela, todos sin excepción, incluyendo los más emblemáticos como son la inmensa cantidad de periodistas presos y el caso de la Jueza María Afiuni, de tal modo que sean esas instancias internacionales las que busquen la forma en derecho de enjuiciar al tirano. Todo ello, lleva enormes esfuerzos de todo tipo, partiendo por el financiero y terminando con el principal, que es tener la voluntad política para hacerlo y ello significa que debe comprometer en cuerpo y alma a cada venezolano y a cada latinoamericano libre.
Decirnos entre nosotros, la tragedia venezolana tiene muy poco impacto internacional y no tiene consecuencia alguna. Por eso hay que actuar ahora y Ya!
Viendo unas entrevistas efectuadas al Embajador Excelentísimo Sr. Don Diego Arria, me impuse con inmensa alegría su disponibilidad de acusar al dictador Chávez ante los Organismos Internacionales. Esta acción valiente y personal del Sr. Arria debe ser acompañada por la gran mayoría de los venezolanos en todas las formas posibles y no dejarlo sólo en su intento, pues este objetivo es de la inmensa mayoría de los venezolanos y no sólo de él.
Si no actuamos de manera inteligente, eficiente, audaz y rápida, no veo una solución en el mediano plazo a la grave crisis política que vive la hermana República de Venezuela.
Para todas estas acciones de difusión por medios electrónicos e informáticos, de creación de grupos en contra de la dictadura de Chávez, en redes sociales, u otras ideas que otros ayuden a pensar y a desarrollar; estoy al 100% disponible, las 24 horas del día, pero para ello es menester que todo el pueblo libre de Venezuela se pongan bajo el alero de sus líderes que sin mezquindades y unidos, trabajen desde ya, por este fin superior. ¡ Mañana es tarde !


2 comentarios:
No me siento extraño a la realidad venezolana a pesar que no soy venezolano ni vivo en Venezuela. Soy ecuatoriano y vivo en Ecuador. Leyendo este comentario podría decir que de alguna manera podría ser el futuro del Ecuador. Pero siempre será posible cambiar el futuro poniendo en práctica solamente nuestra capacidad de comunicación. Hora de empezar que este tipo de "terremoto" si es posible preveerlo. @periodista_PTV
Ante todo, mis respetos hacia Usted. Como Venezolano, no puedo menos que sentirme profundamente "tocado" ante su magistral exposicion refrente a la "realidad" que vive mi país en estos momentos. Más allá de esto llegue a Usted el agradecimiento de todos aquellos compatriotas que de una u otra manera y día a día buscamos en esta tierra llena de riquezas (bien mal administradas por cierto), un mejor porvenir. Creáme...sacaremos a Chávez, para beneficio de todo el mundo. Gracias!Rafael Aguirre
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