El modelo político, económico y social instaurado en la República de Venezuela, por el Dictador Marxista Hugo Chávez Frías, bajo la nueva conceptualización del Socialismo, trae varias reflexiones que deben ser analizadas dentro del ámbito académico, social, político y cultural de los pueblos latinoamericanos, toda vez que este modelo está basado en cuatro grandes macrodinámicas para ser desarrolladas, inicialmente en Venezuela y posteriormente en los países que conformamos la América Latina, bajo la hegemonía de la Revolución Bolivariana, liderada por citado dictador y bajo la influencia del régimen castrista de Cuba.
Dentro de estas cuatro macrodinámicas y que, sólo me referiré a una de ellas, está el proceso de transformación de los pueblos hacia una concepción completamente antiimperialista – norteamericana – por cierto, toda vez que según sus postulados, junto al modelo económico neoliberal entre otros, son los responsables, del retraso de nuestros países.
Ya en enero del año 2007, al iniciar su tercer mandato, Chávez ofrece a su país “dar respuesta inmediata y concreta, en la participación y la libertad, a los problemas de la gente, como la pobreza, el desempleo y la inseguridad, que impiden la convivencia y mantienen una sombra de duda e incertidumbre sobre el bienestar pleno para las actuales y futuras generaciones”.
Al pasar los años de la mencionada revolución sólo hemos sido testigo, que sus políticas no han dado respuesta a las necesidades de su pueblo y que por el contrario, ésta se viene agravando a pasos agigantados, toda vez que el descontento y desconcierto popular es cada vez más creciente y no por falta de energía eléctrica u otras carencias que en la actualidad padecen los hermanos venezolanos, sino que debido fundamentalmente a la falta de libertades esenciales y básicas del hombre como lo es la libertad de expresión, el derecho a reunión, el derecho a discrepar y a pensar distinto; el derecho a la propiedad privada; el derecho a un Poder de Justicia total y absolutamente independiente del Poder Ejecutivo y por otro lado a la inseguridad social que vive el país en general y en Caracas en particular, constatándose, en este sentido, los índices más altos de violencia respecto de otras ciudades latinoamericanas y a nivel mundial.
Sin embargo, el desarrollo y despliegue de esta Revolución Bolivariana, nos debe importar y mucho por la sencilla razón que Chávez quiere a toda costa, repetir su fenómeno socialista - dada la admiración y el entusiasmo que provoca la figura del Dictador, en algunos países de la región, por la permanente distribución de petrodólares que en abundancia ofrece de las más variadas formas a los gobiernos que le son afines, como por ejemplo Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Argentina.
Ya son conocidas las injerencias en asuntos internos de los Estados ya señalados precedentemente, y en menor grado en otras naciones como Paraguay, Uruguay y todas ellas apuntan a su objetivo Político Estratégico Final, que es asentar en América Latina, la Revolución Bolivariana, dirigida desde Caracas. Difícil le ha resultado implementar su proyecto socialista en Honduras, Chile, Perú y Colombia, por citar sólo a algunos países de nuestro continente.
Por ello, el fenómeno venezolano, debe ser discutido en todas las instancias políticas, académicas, sociales e incluso económicas, toda vez que cada penetración que hace Venezuela en algún Estado – por mínima que ésta sea – se encuentra circunscrita en un objetivo mayor en ejecución y que obedece a un ordenado plan, para la consecución de sus fines hegemónicos.

3 comentarios:
Excelente análisis mi apreciado Fernando, enumeraste varios de los fracasos de la llamada Revolución Bolivariana, muchos jóvenes en mi país vivieron en su infancia el caracazo y la debacle bancaria, luego en su primaria los dos golpes de Estado y en su vida universitaria el resurgimiento del caudillismo militar. Los dos último protagonizados directamente por Hugo Chávez y el primero aupado por él de manera indirecta. Confío en que saldremos de esta, ya que el socialismo ha demostrado ser un modelo utópico, fracasado y corrupto. mucho peor que el capitalismo. Muchas gracias por su análisi y sus comentarios hacia mi blog.
Saludos y la idea es empezar a mostrar nuestros comentarios sobre esta cosa amorfa e inentendible llamada Socialismo del Siglo XXI. La pregunta es ¿vale la pena discutirla? ¿deberemos custionarla por sus resultados? Yo me apego a la segunda.
Suerte con las publicaciones.
Raúl Zavala (http://raulzavala.blogspot.com)
Golpes,golpes,golpes. Un porrazo a las pocas neuronas que se le puede encontrar a un hombre, que pasa su horas tramando monarquías primaverales, que susurra el brillo encanto de su idiotez, de esa hediondez que se le sale cada vez que encrucija palabras. Un artículo a tomar con sorbete de criterio, no apurándonos a lanzarnos a los eufemismos rancios. Es, más bien, las cosas que pocas personas saben hacer: reflexionar, cavilar. Todo corre, todo se va de las manos, todo se dilata ante ese sol de la ignorancia...
Un saludo, fernando!
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